viernes, 5 de octubre de 2007

LISTA CUANDO QUIERE

Cada mañana, al sacar a Dana, aprovecho para ir a comprar el pan. En la panadería, Dana aprovecha para hacer sus tres mimitos a las chicas de detrás del mostrador y así consigue, no pocas veces, una suculenta pieza de pan que se come en la puerta del local, deleitándose ella.
Ayer no tuve necesidad de ir, ya que mi madre se haría cargo de traer el desayuno, y cuando me disponía a subir a mi perri tras nuestro paseo matutino, ella comenzó a aullarme como suele hacer cuando intenta decirme algo. En poco tiempo descubrí que su intención era que la siguiera, y me llevó hasta.... la puerta de la panadería! jajaja, debió pensar que olvidé comprar el pan.
Conclusión: es lista pa lo que le conviene.
La adoro.