miércoles, 25 de noviembre de 2009

COSAS QUE NO QUIERO OLVIDAR DE DANA

Las broncas que me echaba cuando se enfadaba, aullando y dando con las patitas en el suelo.
Su cara de dormida recién levantada, con la mitad del pelo de la cara aplastado.
Su forma de aullar cuando quería salir de la terraza (aguda).
Lo fijamente que me miraba cuando quería algo.
El sonido de sus patitas al andar en el silencio de la casa.
Lo bien que lo pasaba en el parque jugando con sher kan y tara.
Cómo movía el rabo cuando descubría un animalillo entre la hierba (una lagartija, un grillo, un saltamontes).
Como se lamía las patitas para limpiarlas.
Como metia su hocico entre mis rodillas cuando le decía "ven que te ame".
Lo rapido que buscaba el coche cuando intuia que ibamos a algun sitio.
Lo "puesta" que se ponia en el coche.
Como movia las orejas cuando le soplaba.
Los suspiros que daba cuando estaba medio dormida.
La carrera que daba cuando yo me escondia de un salto en el cuarto de mis padres.
Lo que le gustaba pasear por el pinar de Chiclana y como salia por el hueco entre la puerta y la alambrada.
lo quieta que se quedaba cuando le cepillaba el pelo, sobre todo por el cuello.
Como cruzaba las patas cuando estaba tumbada.
Sus pequeños ladridos y gruñidos cuando soñaba.

REQUIEM POR UNA AMIGA

Hace ya cuatro días que te fuiste, que me dejaste sola. Se me han hecho tan cortos estos casi catorce años juntas... me lo pusiste tan fácil...
Parece que fue ayer que te trajeron a casa, tan bonita, tan tímida, ¡cómo iba yo a pensar que seriamos tan grandes amigas!, que nos entenderíamos con una sola mirada, que vería tus sentimientos en la cara, si estabas triste, o contenta, o aburrida... que se me haría difícil viajar sin ti y serías la primera por quien preguntase al llamar a casa, que volvería siempre procurando no correr, porque ganas no me faltaban para llegar a tu lado, para ser recibida con un lametazo y saltos de alegría, y un gran abrazo perruno que a veces me hacia perder el equilibrio.
¿Te acuerdas cuando íbamos al parque? lo bien que lo pasábamos con nuestros amigos Tara, Sher Kan, Toro, Yara, Nico, Lea... han ido desapareciendo poco a poco, la edad no perdona.
Los días en la playa, donde sólo te mojabas las patitas, o cuando te llevé a la nieve y corrías a mi lado cuando me tiré en el trineo improvisado, y después me sacaste de un empujón y te tiraste encima mía, mordiéndome el pluma, feliz, y yo de la risa no era capaz de apartarte y levantarme.
Los días que tuvimos el chalé... te volvías una auténtica salvaje, todo el día en la calle, ¡si hasta hacías de perro guardián y casi muerdes a un hombre!. El susto que me diste cuando caíste en la piscina. Menos mal que me dí cuenta y te saqué a tiempo, eh?
Esos días 6 de enero, que te regalaba galletas, o huesos de jamón, o chucherías perrunas.
Cuando te despertaba con un beso a la hora de la siesta, por el simple placer de escuchar tu suspiro, espero que de felicidad. Cuando tú me despertabas a mi con la nariz fría en la punta de la mía, o aplastándome al tirarte encima sin previo aviso.
Tu primera vacuna, tus pequeños destrozos cuando eras pequeña, los viajes en coche al campo, los findes que nos levantábamos temprano para coger la bicicleta y tú tirabas como buena representante de tu raza, y volvíamos cansadas a casa, y nos tirábamos yo en el sofá y tu a mis pies, mirándome, siempre mirándome.... con tu carita de felicidad y tu mirada de amor, como yo la llamaba.
Hemos vivido tantas cosas juntas, tantos momentos... 14 años dan para tanto...
Tú fuiste mi sueño hecho realidad, Dana, mi complemento, mi sonrisa al comenzar y terminar el día, mi inspiración y mi motivación, mi maestra, mi amiga, mi alegría y mi pena.
Nunca, nunca te olvidaré. Siempre tendrás un rinconcito en mi corazón, el mas cómodo y calentito.
Jamás pensé que mi alma gemela estaría tras la apariencia de un perro.
Te echo de menos.
Te quiero.

jueves, 12 de noviembre de 2009

MI VIAJE A PARÍS

Casi siete años juntos. Ésa fue una de las razones por las que Enrique y yo decidimos, en apenas una semana, que nos merecíamos un viaje de lujo. Casi siete años juntos y un hucha llenándose, poco a poco, desde hace unos cinco. La opción elegida: París, la ciudad del amor la llaman unos, la de la luz es su verdadero apodo.
En cuatro días (maravillosos, fascinantes, agotadores, románticos, y un largo etcétera) disfrutamos de la ciudad sin tiempo, donde todo es monumental, donde en todas partes hay una bonita foto.
Decir que puedes moverte estupendamente por la ciudad gracias a las excelentes lineas de metro que recorren la ciudad de punta a punta, de ésta forma tardamos menos de veinte minutos en ir de la torre Eiffel al Sacré Coeur o Sagrado Corazón, uno de los lugares mas alejados que visitamos en nuestra escapada.
Como fuimos tan poquitos días dejamos algunas cosas sin visitar, como Versalles que, al estar fuera de París, necesita todo un día de dedicación para admirar sus grandiosos jardines.

Ahí va nuestro tour personalizado, por si a alguien se le ocurre la misma hazaña:

* Día 1: Llegada y ubicación del hotel (sito a 5 minutos de la Torre Eiffel, andando). Visita, con obligada ascensión, a la torre. Ese día comimos en una pequeña pizzeria que está por detrás del Trocadero. Paseo por el Sena en barco, admirando los puentes y alrededores del rió). Visita al Palacio de Chaillot (Trocadero). Paseo hasta el Puente del alma y el de Alejandro III (una maravilla). En éste punto cruzamos y visitamos Les invalides... al atardecer espectacular. Vuelta al hotel por los campos de Marte desde Ecoile Militaire (justo el edificio que encara la Torre eiffel desde el lado opuesto al Trocadero).

* Día 2: Visita a Saint Michel visitando La Sorbona (Universidad de París, especial para mí por estudiar allí mi querido San Francisco Javier), el Panteón, en cuya misma calle hay una cafetería donde hay ofertas de desayuno, especialmente caro en París, y donde hablan español . Tras recargar energías localizamos el museo de Cluny y el Palacio de Luxemburgo, preciosos jardines. A la hora del almuerzo es recomendable visitar el barrio latino, gran ambiente y menús desde 8€. Después solo hay que cruzar le petit pon para ver la dama, Notre damme. Hay que tener buenas piernas y pulmones para subir a lo alto de la torre norte, y foto obligada con las dos gárgolas mas famosas del mundo. Vuelta por la orilla del Sena a la asamblea nacional. Cruzando el puente de la concordia hallamos la plaza del mismo nombre, con el obelisco adornándola. Si hay que reponer fuerzas, allí mismo venden unos gofres excelentes. Tras el momento dulce tuvimos el valor de recorrer los campos elíseos en dirección al Arco del triunfo. Allí acabó nuestra aventura del día.

* Día 3: Tempranito pillamos el metro hasta el Sagrado corazón, en pleno centro del barrio de los pintores, el famoso barrio de Montmartre. Visitamos la plaza del pintores, por supuesto. A la vuelta nos bajamos en la parada donde pudimos encontrar el Moulin Rouge (está a escasos metros de la salida del metro). Almuerzo en el barrio latino, de nuevo. Vuelta a la plaza de la concordia y terminamos de recorrer los campos elíseos para toparnos de frente con el museo del Louvre, precioso, inmenso (16 kilómetros de galerías). Visitas obligadas dentro del museo La Mona Lisa, La Victoria de Samocracia (bella!) Y la Venus de Milo. Vuelta al hotel, extenuados.

* Día 4: libre. Para ir donde más nos gustó y volver al aeropuerto tranquilamente.

Ahí dejo cómo visitar lo más importante de París en apenas 4 días... faltaron cosas que ver, lugares por visitar... pero en fin, disfrutamos como enanos.

Y siempre nos quedará París.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

PRUEBA IRREFUTABLE

¡Por fin, ya la tengo! es la foto que revela que el rey de las frases de mi blog es en realidad... ¡un muñeco hinchable para gays! ¡¡¡si!!! ¿no lo creeis?... está bien, ahí va la prueba


jajajaja