Casi siete años juntos. Ésa fue una de las razones por las que Enrique y yo decidimos, en apenas una semana, que nos merecíamos un viaje de lujo. Casi siete años juntos y un hucha llenándose, poco a poco, desde hace unos cinco. La opción elegida: París, la ciudad del amor la llaman unos, la de la luz es su verdadero apodo.
En cuatro días (maravillosos, fascinantes, agotadores, románticos, y un largo etcétera) disfrutamos de la ciudad sin tiempo, donde todo es monumental, donde en todas partes hay una bonita foto.
Decir que puedes moverte estupendamente por la ciudad gracias a las excelentes lineas de metro que recorren la ciudad de punta a punta, de ésta forma tardamos menos de veinte minutos en ir de la torre Eiffel al Sacré Coeur o Sagrado Corazón, uno de los lugares mas alejados que visitamos en nuestra escapada.
Como fuimos tan poquitos días dejamos algunas cosas sin visitar, como Versalles que, al estar fuera de París, necesita todo un día de dedicación para admirar sus grandiosos jardines.
Ahí va nuestro tour personalizado, por si a alguien se le ocurre la misma hazaña:
* Día 1: Llegada y ubicación del hotel (sito a 5 minutos de la Torre Eiffel, andando). Visita, con obligada ascensión, a la torre. Ese día comimos en una pequeña pizzeria que está por detrás del Trocadero. Paseo por el Sena en barco, admirando los puentes y alrededores del rió). Visita al Palacio de Chaillot (Trocadero). Paseo hasta el Puente del alma y el de Alejandro III (una maravilla). En éste punto cruzamos y visitamos Les invalides... al atardecer espectacular. Vuelta al hotel por los campos de Marte desde Ecoile Militaire (justo el edificio que encara la Torre eiffel desde el lado opuesto al Trocadero).
* Día 2: Visita a Saint Michel visitando La Sorbona (Universidad de París, especial para mí por estudiar allí mi querido San Francisco Javier), el Panteón, en cuya misma calle hay una cafetería donde hay ofertas de desayuno, especialmente caro en París, y donde hablan español . Tras recargar energías localizamos el museo de Cluny y el Palacio de Luxemburgo, preciosos jardines. A la hora del almuerzo es recomendable visitar el barrio latino, gran ambiente y menús desde 8€. Después solo hay que cruzar le petit pon para ver la dama, Notre damme. Hay que tener buenas piernas y pulmones para subir a lo alto de la torre norte, y foto obligada con las dos gárgolas mas famosas del mundo. Vuelta por la orilla del Sena a la asamblea nacional. Cruzando el puente de la concordia hallamos la plaza del mismo nombre, con el obelisco adornándola. Si hay que reponer fuerzas, allí mismo venden unos gofres excelentes. Tras el momento dulce tuvimos el valor de recorrer los campos elíseos en dirección al Arco del triunfo. Allí acabó nuestra aventura del día.
* Día 3: Tempranito pillamos el metro hasta el Sagrado corazón, en pleno centro del barrio de los pintores, el famoso barrio de Montmartre. Visitamos la plaza del pintores, por supuesto. A la vuelta nos bajamos en la parada donde pudimos encontrar el Moulin Rouge (está a escasos metros de la salida del metro). Almuerzo en el barrio latino, de nuevo. Vuelta a la plaza de la concordia y terminamos de recorrer los campos elíseos para toparnos de frente con el museo del Louvre, precioso, inmenso (16 kilómetros de galerías). Visitas obligadas dentro del museo La Mona Lisa, La Victoria de Samocracia (bella!) Y la Venus de Milo. Vuelta al hotel, extenuados.
* Día 4: libre. Para ir donde más nos gustó y volver al aeropuerto tranquilamente.
Ahí dejo cómo visitar lo más importante de París en apenas 4 días... faltaron cosas que ver, lugares por visitar... pero en fin, disfrutamos como enanos.
Y siempre nos quedará París.
En cuatro días (maravillosos, fascinantes, agotadores, románticos, y un largo etcétera) disfrutamos de la ciudad sin tiempo, donde todo es monumental, donde en todas partes hay una bonita foto.
Decir que puedes moverte estupendamente por la ciudad gracias a las excelentes lineas de metro que recorren la ciudad de punta a punta, de ésta forma tardamos menos de veinte minutos en ir de la torre Eiffel al Sacré Coeur o Sagrado Corazón, uno de los lugares mas alejados que visitamos en nuestra escapada.
Como fuimos tan poquitos días dejamos algunas cosas sin visitar, como Versalles que, al estar fuera de París, necesita todo un día de dedicación para admirar sus grandiosos jardines.
Ahí va nuestro tour personalizado, por si a alguien se le ocurre la misma hazaña:
* Día 1: Llegada y ubicación del hotel (sito a 5 minutos de la Torre Eiffel, andando). Visita, con obligada ascensión, a la torre. Ese día comimos en una pequeña pizzeria que está por detrás del Trocadero. Paseo por el Sena en barco, admirando los puentes y alrededores del rió). Visita al Palacio de Chaillot (Trocadero). Paseo hasta el Puente del alma y el de Alejandro III (una maravilla). En éste punto cruzamos y visitamos Les invalides... al atardecer espectacular. Vuelta al hotel por los campos de Marte desde Ecoile Militaire (justo el edificio que encara la Torre eiffel desde el lado opuesto al Trocadero).
* Día 2: Visita a Saint Michel visitando La Sorbona (Universidad de París, especial para mí por estudiar allí mi querido San Francisco Javier), el Panteón, en cuya misma calle hay una cafetería donde hay ofertas de desayuno, especialmente caro en París, y donde hablan español . Tras recargar energías localizamos el museo de Cluny y el Palacio de Luxemburgo, preciosos jardines. A la hora del almuerzo es recomendable visitar el barrio latino, gran ambiente y menús desde 8€. Después solo hay que cruzar le petit pon para ver la dama, Notre damme. Hay que tener buenas piernas y pulmones para subir a lo alto de la torre norte, y foto obligada con las dos gárgolas mas famosas del mundo. Vuelta por la orilla del Sena a la asamblea nacional. Cruzando el puente de la concordia hallamos la plaza del mismo nombre, con el obelisco adornándola. Si hay que reponer fuerzas, allí mismo venden unos gofres excelentes. Tras el momento dulce tuvimos el valor de recorrer los campos elíseos en dirección al Arco del triunfo. Allí acabó nuestra aventura del día.
* Día 3: Tempranito pillamos el metro hasta el Sagrado corazón, en pleno centro del barrio de los pintores, el famoso barrio de Montmartre. Visitamos la plaza del pintores, por supuesto. A la vuelta nos bajamos en la parada donde pudimos encontrar el Moulin Rouge (está a escasos metros de la salida del metro). Almuerzo en el barrio latino, de nuevo. Vuelta a la plaza de la concordia y terminamos de recorrer los campos elíseos para toparnos de frente con el museo del Louvre, precioso, inmenso (16 kilómetros de galerías). Visitas obligadas dentro del museo La Mona Lisa, La Victoria de Samocracia (bella!) Y la Venus de Milo. Vuelta al hotel, extenuados.
* Día 4: libre. Para ir donde más nos gustó y volver al aeropuerto tranquilamente.
Ahí dejo cómo visitar lo más importante de París en apenas 4 días... faltaron cosas que ver, lugares por visitar... pero en fin, disfrutamos como enanos.