Querido Javier Marías:
He podido leer en el dominical de la semana pasada el reportaje sobre internet. No pude creer que me llamase ladrona, si, porque yo soy una de las personas que se bajan música, libros y películas, sobre todo películas y series.
Paso de quedarme viendo una serie que dura 50 minutos durante 2 horas sólo porque el canal de turno pone tres millones de anuncios; paso de pagar seis euros por ir al cine, y que luego la película sea una mierda, y que además me claven cuatro o cinco euros más por unas palomitas frías, y no te compres refresco, que estará aguado, perdone pero paso; paso de comprarme un CD para una sola canción, que además borraré con el tiempo porque estaré hasta las narices de escucharla.
Si no le gusta que descarguemos que los editores hagan menos su agosto, bajen el precio y cobren menos, que alquilen a precios bajos por internet, que vendan canciones sueltas...
Yo ya pago suficientes cánones para que encima me llamen ladrona.
No sé que adjetivo ponerle entonces a la SGAE, ni a las multinacionales, ni a los operadores de telefonía móvil, ni a tantos y tantos que mueven cantidades indecorosas de dinero y que guardan en paraísos fiscales y que no pagan hacienda (cosa que yo hago religiosamente hasta el último céntimo sin ser ni mileurista, ¡siempre me sale a pagar oye!)... pero los ladrones somos los usuarios que descargamos cosas para disfrutar en nuestras casas. Tiene cojones.
Seguiría con ésto, pero creo que se me acaba de bajar el último de Perdidos.
He podido leer en el dominical de la semana pasada el reportaje sobre internet. No pude creer que me llamase ladrona, si, porque yo soy una de las personas que se bajan música, libros y películas, sobre todo películas y series.
Paso de quedarme viendo una serie que dura 50 minutos durante 2 horas sólo porque el canal de turno pone tres millones de anuncios; paso de pagar seis euros por ir al cine, y que luego la película sea una mierda, y que además me claven cuatro o cinco euros más por unas palomitas frías, y no te compres refresco, que estará aguado, perdone pero paso; paso de comprarme un CD para una sola canción, que además borraré con el tiempo porque estaré hasta las narices de escucharla.
Si no le gusta que descarguemos que los editores hagan menos su agosto, bajen el precio y cobren menos, que alquilen a precios bajos por internet, que vendan canciones sueltas...
Yo ya pago suficientes cánones para que encima me llamen ladrona.
No sé que adjetivo ponerle entonces a la SGAE, ni a las multinacionales, ni a los operadores de telefonía móvil, ni a tantos y tantos que mueven cantidades indecorosas de dinero y que guardan en paraísos fiscales y que no pagan hacienda (cosa que yo hago religiosamente hasta el último céntimo sin ser ni mileurista, ¡siempre me sale a pagar oye!)... pero los ladrones somos los usuarios que descargamos cosas para disfrutar en nuestras casas. Tiene cojones.
Seguiría con ésto, pero creo que se me acaba de bajar el último de Perdidos.